Nuevo enfoque de la Medicina a partir de los tiempos que corren

Jun 15, 2021 | Publicaciones en medios de comunicación

tapa revista casa de campo

Soy Lisandro Romagnoli, médico especialista en Medicina Interna. Me desempeñé en Clínica Médica del Hospital Carrasco, y del Hospital italiano.

Desde el primer momento, tuve especial interés en la Nutrición, entendida no solamente como el acto de alimentarnos, sino, como el de nutrirnos a través del conocimiento, que está en constante evolución.

Comencé con este camino con la convicción de que, como profesionales de la salud, nos enseñaron, o mejor dicho nos creímos, que la medicina está destinada a tratar las enfermedades o rehabilitarlas una vez que ya están instaladas, a través del tratamiento del síntoma. A modo de ejemplo, para la hipertensión prescribimos antihipertensivos, para el colesterol, una estatina, para las enfermedades infecciosas, un antibiótico y así podría seguir con sucesivos ejemplos.

Con esto no quiero decir que prescribir medicamentos sea incorrecto, ya que, si la enfermedad se instala, tenemos que colaborar con nuestro cuerpo para que esta patología-muchas veces aguda o crónica- encuentre una solución.

Es en este momento, en el que siempre me viene a la mente una comparación, que considero muy gráfica para describir una realidad propia de nuestra idiosincrasia. ¿porque somos tan cuidadosos con nuestros autos, al que siempre le hacemos el service, invertimos en la mejor combustible, aceite, constatando que esté en condiciones para no quedarnos en el camino, y sin embargo, porque no lo hacemos con nuestra salud?.

Desde pequeños nos enseñaron que, al medico concurrimos cuando nos sentimos mal o cuando nuestro cuerpo nos pone límites en el desarrollo de las actividades cotidianas.

Este “cambiar el enfoque” de la medicina esta emparentado directamente con el nutrirse y suplementarse -preventivamente-, para devolverle al cuerpo la capacidad innata, que con el transcurso del tiempo y a medida que envejecemos, se debilita y responde de manera insuficiente ante cualquier agresión externa o interna.

Generamos fuego inflamatorio al comer mal, o al comer de manera desproporcionada, entre los hidratos de carbono, grasas y proteínas que tenemos a nuestro alcance, o al comer sano, en cantidades excesivas. Por ello, a partir de la correcta nutrición, podemos contribuir a que el metabolismo opere a nuestro favor, ayudándonos a permanecer sanos y con un optimo rendimiento tanto mental como físico, y, en consecuencia, alejarnos de las enfermedades. Porque cuando hacemos las cosas bien, asesorados y en función de nuestras particulares características, nuestro cuerpo nos devuelve todo a nuestro favor. ¡Y sobre esto no hay discusión!.

Cuando algún componente del cuerpo disminuye, el acto de su reposición a tiempo es de suma importancia para lograr la máxima efectividad ante cualquier noxa que tengamos que enfrentar, ya sea una bacteria, un virus, un hongo o nuestro entrenamiento físico diario que implica romper fibrillas musculares.

Entonces ¿en que se basa cambiar el enfoque hacia una medicina preventiva -antinflamatoria? Se trata de cambiar nuestro foco de atención, de direccionarnos no solo al arte de curar, si no, de diseñar estrategias dirigidas a restaurar en el cuerpo los nutrientes y devolverle la capacidad de regenerarse con mayor eficacia. En definitiva, experimentar la delicada sutileza del bienestar.

Somos seres únicos y cada persona es, anatómica, genética y fenotípicamente diferente a las demás, lo que se ve reflejado- entre otras cosas- en los análisis de laboratorio. Por lo tanto, la dieta y la forma de incorporar nutrientes, tiene que ser acorde a tu actividad, sexo, anatomía y conforme a tu bioquímica actual.

Y me refiero a bioquímica “actual”, porque como todo ser biológico, estamos en continua interacción con este medio que nos rodea, llamado mundo y nuestro cuerpo está constituido por millones de células que se regeneran y cambian de manera constante, tornándose más sanas, eficaces y hasta modificar su perfil inflamatorio, solo con este cambio de enfoque.

Por eso vuelvo incansablemente a repetir que una cosa es COMER SANO, y otra, es adaptar los nutrientes a tu individualidad biológica y bioquímica actual, ya que los alimentos son grandes inductores hormonales.

Estos parámetros se pueden medir bioquímicamente mediante análisis específicos, para elaborar un plan estratégico, logrando a través de la correcta dosis en la suplementación natural de vitaminas, minerales y ácidos grasos omega 3, restablecer el equilibrio perdido. 

Dr Lisandro Romagnoli

Comparte este artículo en :

Contenido relacionado