
Cuando se habla de creatina, la mayoría piensa en músculo.
Cuando tomamos este suplemento mejoramos a la fuerza muscular, la fosfocreatina muscular, por eso cuando realizamos deportes que necesiten un plus de energía (crossfit, nado rápido por ejemplo), el cuerpo agota la glucosa del músculo y empieza a usar la fosfocreatina muscular.
Ese plus te lo da la creatina.
Su función principal tiene que ver con algo más básico: la producción rápida de energía celular.
Por eso también se investiga su impacto en tejidos con alta demanda energética, como el cerebro.
En ese contexto aparece su posible relación con rendimiento cognitivo, atención y fatiga mental en determinadas situaciones.
No es un “estimulante”. Es una molécula que participa en sistemas de energía. Como siempre, el efecto depende del contexto, la dosis y la persona.
Un dato importante: si te hacés análisis de laboratorio, la creatina puede aumentar los niveles de creatininemia en sangre sin que eso signifique daño renal. Por eso suele recomendarse suspenderla unos días antes del estudio, si tu médico lo indica.

