
Los “antiparasitarios naturales” son uno de los temas que más circulan en redes sociales.
🤔 ¿El problema? Muchas veces se mezclan estudios prometedores con afirmaciones que todavía no tienen suficiente respaldo.
- AJO: La alcalina mostró actividad frente a distintos protozoos, bacterias y hongos en estudios experimentales. Consumir 1 diente fresco, aplastarlo y esperar 10 minutos antes de consumirlo para favorecer la formación de alcalina.
- SEMILLAS DE PAPAYA: Contienen carpaína y benzil isotiocianato. En algunos estudios mostraron actividad frente a ciertos helmintos intestinales.
- CÚRCUMA: Modula la inflamación intestinal y muestra actividad antiparasitaria en modelos experimentales. Puede ayudar a disminuir el estrés oxidativo asociado a algunas infecciones.
- ORÉGANO: Su aceite esencial contiene carvacrol y timol, compuestos con actividad antimicrobiana y antiparasitaria.
- SEMILLAS DE CALABAZA: Ricas en cucurbitacinas, tradicionalmente se utilizan como antiparasitario.
- PIÑA: La bromelia favorece la digestión de proteínas y ha sabido mostrar actividad frente a algunos parásitos.
Pero una cosa es que un compuesto muestre actividad en estudios experimentales y otra muy distinta es que un alimento, por sí solo, pueda reemplazar un tratamiento cuando existe una infección confirmada.
La evidencia sirve para sumar herramientas, no para sacar conclusiones apresuradas.
Por eso, si hay síntomas compatibles con una parasitosis, lo correcto es consultar, realizar los estudios correspondientes y tratar la causa.
La alimentación puede acompañar la salud intestinal. El diagnóstico y el tratamiento siguen siendo médicos.

