
¿Qué es el alcohol? Se lo podría catalogar como un “tóxico romantizado”, que no suma para nada. Si estás bajo un tratamiento nutricional, ya sea por performance deportivo o bajar de peso por ejemplo, el alcohol resta siempre. ¿Por qué?
Cada vez que tomás, el cuerpo prioriza metabolizar ese alcohol por sobre todo lo demás. Una vez que llega al hígado, utiliza una molécula llamada NAD+. Esta molécula el cuerpo las genera para producir energía, quemar grasa y para repara el cuerpo.
Cuando el alcohol ingresa al cuerpo, utiliza esta molécula y te resta energía. Se frena la recuperación, se altera el metabolismo y se interrumpen procesos clave como la reparación muscular y la regulación hormonal.
Por eso, aunque entrenes bien o comas bien, el alcohol puede ir en sentido contrario.
No es un detalle menor. Es un factor que cambia el resultado.
Te pregunto: ¿Qué lugar ocupa el alcohol en tu rutina hoy? ¿Lo vivís como un hábito… o como una excepción?

