
No todos los suplementos son iguales, ni sirven para lo mismo.
La evidencia muestra que algunos sí tienen impacto real sobre la energía celular, la inflamación, el sistema nervioso y la función cognitiva…pero solo cuando están bien indicados y bien combinados.
Creatina: No es solo para el gimnasio, aumenta la energía celular, mejora la fuerza y la recuperación.
Magnesio: Clave para músculos, sistema nervioso, manejo del estrés y calidad de sueño.
Omega 3: Reduce la inflamación crónica, mejora el perfil lipídico y protege el corazón y el cerebro.
Vitamina D3: Impacta en la inmunidad, inflamación, metabolismo y salud muscular.
Suplementar no es “sumar por sumar”.
Es entender qué proceso biológico necesita apoyo hoy: mitocondria, inflamación, estrés, sueño, rendimiento o recuperación.
Por eso no todos necesitan lo mismo, ni en la misma dosis.
La clave está en personalizar, no en copiar protocolos.

