
Cuando el plato no tiene volumen vegetal suficiente, la glucosa sube y baja rápido, y el cerebro vuelve a pedir estímulo: dulce, harinas, ultraprocesados.
Más fibra + más masticación = Menos picos de glucosa
🥕 Un plato con buena base vegetal, acompañado de proteína y grasa saludable, mejora la saciedad, estabiliza la glucosa y reduce ese “picoteo” que aparece horas después.
No se trata de comer menos. Se trata de ordenar el plato para que el cuerpo no entre en alerta.
La alimentación también regula el sistema nervioso. Y eso se entrena.

