
A veces la frustración no viene solamente del peso. Viene de sentir que hacés las cosas “bien”… y el cuerpo no responde.
¿Qué sucede cuando hay un alto porcentaje de glucosa en sangre? Cuando es superior a 85 en el plasma, tu sistema no la quiere, porque metabólicamente no la está usando.
¿Qué puedo hacer en este caso? Lo mejor es mantenerse en movimiento, el músculo, que es lo que se debe sostener en el tratamiento nutricional, debe captar esta glucosa para que no se junte con la insulina y genere grasa corporal.
Esta es la fisiopatología adecuada para un correcto tratamiento nutricional.
Lo que no es recomendable es comer menos. ¿Por qué?
Comés menos. Te cuidás. Intentás empezar de nuevo cada lunes. Y aun así, seguís cansado, con hambre, inflamación o dificultad para bajar grasa. Y no siempre es falta de voluntad. Muchas veces el cuerpo simplemente entró en modo ahorro.
Cuando el sistema no usa bien la energía, la insulina puede mantenerse elevada, el metabolismo se vuelve más lento y el cuerpo tiende a guardar en lugar de gastar. Por eso no todo se trata de “comer menos”. El músculo, el movimiento, el descanso, el estrés, las hormonas y la inflamación también forman parte de la historia.
Tu cuerpo no está en tu contra. Tal vez solo necesita volver a funcionar mejor. Y cuando entendemos eso, cambia la manera de tratar el metabolismo.

